| El éxito de la coalición |
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| Escrito por Por Sandra Cancino Fuentes | |||||
| lunes, 08 de febrero de 2010 | |||||
Mucho se ha dicho sobre la coalición entre el PAN, PRD, CONVERGENCIA, PT y Panal para las elecciones a gobernador en el estado de Oaxaca. Se ha escrito que los partidos políticos están olvidando los fundamentos básicos de su ideología, y que por ello toman decisiones de esta índole. Pero, ¿en verdad es malo que se formen alianzas de este tipo? Yo no lo creo.
Hace poco leía en la Revista Artículo 7, de Mérida (donde soy originaria), una lista de razones por las que alianzas de este tipo benefician al país. Les comparto lo más importante. En primer lugar, La alternancia electoral del año 2000 cambió a los partidos en la presidencia, pero no alteró la forma de hacer política en las gubernaturas. Durante los últimos años hemos presenciado la resurrección del autoritarismo, donde los "nuevos virreyes" gobiernan a su libre albedrío. Son corruptos, poderosos e impunes. Para descabezarlos habrá que desterrar al PRI de las gubernaturas, con alianzas PAN-PRD comprometidas a instrumentar cambios. El PRI está repuntando debido a que el PAN y el PRD no han sabido combatir con inteligencia al viejo régimen. El PAN lo mimetizó y el PRD contribuyó a que resurgiera al radicalizarse a lo largo de los últimos tres años. Para recuperar el terreno perdido será necesario que forjen una alianza reformista, como la que debieron haber pactado después del 2000. Una alianza PAN-PRD parece algo perverso, pero es más perverso aún que el priismo haya apoyado incondicionalmente a Ulises Ruiz, a pesar de que la Suprema Corte documentara su violación a las garantías individuales en Oaxaca. El mantenimiento de un gobernador acusado por el máximo tribunal del país constituye una perversión peor. Aunque es cierto que las diferencias entre el PAN y el PRD son hondas, el objetivo compartido de sacar al PRI de las gubernaturas puede constituir un punto de encuentro desde el cual armar una plataforma de gobierno. En numerosos países, partidos políticos de la más diversa índole forman frentes tácticos para enfrentar a contrincantes comunes, y esa práctica no es vista como una herejía sino como una forma de ganar elecciones. Ante el temor de las coaliciones PAN-PRD, el PRI despliega su voluntad de chantaje habitual, amenazando con revisar las cuentas públicas de gobierno de Fox, sabotear la posibilidad de una reforma política, y poner en jaque la gobernabilidad. Pero la amenaza del chantaje no debería ser disuasivo, sino incentivo para confrontar conjuntamente al PRI. Si tanto los panistas como los perredistas permiten que regrese a Los Pinos el poder abusivo y vengativo del PRI no amainará sino todo lo contrario. Esta alianza debe convertirse en la plataforma perfecta para cumplir en Oaxaca los objetivos que la Alianza por el Cambio no cumplió en el país en el año 2000. Es hora de que se le enseñe al PRI que será difícil regresar al poder, y que si desea hacerlo debe sacar a todos los políticos corruptos que aún tiene en sus filas. Son precisamente las alianzas de este tipo las que ponen en una encrucijada a aquellas instituciones que no quieren salir del poder. Cite este artículo en su sitio
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| Modificado el ( jueves, 11 de febrero de 2010 ) | |||||
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Mucho se ha dicho sobre la coalición entre el PAN, PRD, CONVERGENCIA, PT y Panal para las elecciones a gobernador en el estado de Oaxaca. Se ha escrito que los partidos políticos están olvidando los fundamentos básicos de su ideología, y que por ello toman decisiones de esta índole. Pero, ¿en verdad es malo que se formen alianzas de este tipo? Yo no lo creo.









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